Los últimos días de diciembre, familias repiten ritos y tradiciones conocidas de manera inveterada en todo el mundo.
Existe espíritu navideño en La Paz en los días más cercanos a la Nochebuena, a tan sólo cinco días de este acontecimiento, las calles se encuentran iluminadas por focos amarillos, blancos, azules, rojos y verdes. Las puertas de las casas están adornadas con coronas, botas o medias colgadas en paredes o chimeneas, además de villancicos y tarjetas a la venta en las avenidas principales de la ciudad.
Todo este movimiento inicia los últimos días del mes de noviembre y se va incrementando poco a poco, ya en el mes de diciembre, la Alcaldía es la encargada de adornar la ciudad, iluminando las calles y rodeando de focos de colores los árboles de El Prado paceño.
Oficinas públicas y privadas además de hogares de todas las zonas de la urbe se ven adornas en sus ventanas y paredes, algunos con un árbol navideño junto a un pesebre en el interior.
En estos días inician los concursos sobre el armaje de pesebres y decoración de exteriores en los hogares paceños. Agregado a ello, los diferentes centros comerciales engalanan su infraestructura de extremo a extremo para llamar la atención del público e incrementar sus ventas.
TARJETAS Y VILLANCICOS
Familias y compañeros de trabajo se demuestran afecto obsequiándose entre sí tarjetas de Navidad que dan a conocer sus mejores deseos para estas fiestas de fin de año.
Esta tradición se originó en 1831 cuando un diario de la ciudad de Barcelona en España quiso poner en marcha la técnica de la litografía, felicitando por Navidad a sus lectores.
Rápidamente, dicha costumbre de felicitar se extendió y se buscaron métodos más personales para lograr este detalle.
Al mismo tiempo en las diferentes galerías y en los puestos de venta de música, se escuchan villancicos como “Noche de Paz”, “Niño Manuelito” o “Todos a Belén”, esto representa el condimento perfecto para el ambiente festivo.
El origen de estas canciones llega por medio de poemas de amor creados en los siglos XV y XVI difundidos en los salones nobles de Europa, posteriormente se musicalizaron los versos y se extendió la tradición por el resto del mundo.
BOTAS
La costumbre de colgar botas o medias en paredes del hogar o en chimeneas tiene el objetivo de que Papa Noel coloque sus regalos en el interior.
Otros en cambio colocan dulces y chocolates en ellos para irlos disfrutando a lo largo de la espera para la llegada del Viejo Pascuero.
Existe espíritu navideño en La Paz en los días más cercanos a la Nochebuena, a tan sólo cinco días de este acontecimiento, las calles se encuentran iluminadas por focos amarillos, blancos, azules, rojos y verdes. Las puertas de las casas están adornadas con coronas, botas o medias colgadas en paredes o chimeneas, además de villancicos y tarjetas a la venta en las avenidas principales de la ciudad.
Todo este movimiento inicia los últimos días del mes de noviembre y se va incrementando poco a poco, ya en el mes de diciembre, la Alcaldía es la encargada de adornar la ciudad, iluminando las calles y rodeando de focos de colores los árboles de El Prado paceño.
Oficinas públicas y privadas además de hogares de todas las zonas de la urbe se ven adornas en sus ventanas y paredes, algunos con un árbol navideño junto a un pesebre en el interior.
En estos días inician los concursos sobre el armaje de pesebres y decoración de exteriores en los hogares paceños. Agregado a ello, los diferentes centros comerciales engalanan su infraestructura de extremo a extremo para llamar la atención del público e incrementar sus ventas.
TARJETAS Y VILLANCICOS
Familias y compañeros de trabajo se demuestran afecto obsequiándose entre sí tarjetas de Navidad que dan a conocer sus mejores deseos para estas fiestas de fin de año.
Esta tradición se originó en 1831 cuando un diario de la ciudad de Barcelona en España quiso poner en marcha la técnica de la litografía, felicitando por Navidad a sus lectores.
Rápidamente, dicha costumbre de felicitar se extendió y se buscaron métodos más personales para lograr este detalle.
Al mismo tiempo en las diferentes galerías y en los puestos de venta de música, se escuchan villancicos como “Noche de Paz”, “Niño Manuelito” o “Todos a Belén”, esto representa el condimento perfecto para el ambiente festivo.
El origen de estas canciones llega por medio de poemas de amor creados en los siglos XV y XVI difundidos en los salones nobles de Europa, posteriormente se musicalizaron los versos y se extendió la tradición por el resto del mundo.
BOTAS
La costumbre de colgar botas o medias en paredes del hogar o en chimeneas tiene el objetivo de que Papa Noel coloque sus regalos en el interior.
Otros en cambio colocan dulces y chocolates en ellos para irlos disfrutando a lo largo de la espera para la llegada del Viejo Pascuero.
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